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29
Febrero, 1 y 2 de Marzo |
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Bajo el lema “Conéctate…” se celebraron el primer
fin de semana de Marzo en el Seminario de Corbán las
Jornadas Diocesanas de Jóvenes, organizadas por la
Delegación Diocesana de Juventud. |

JORNADAS
DE JÓVENES 2008

A esta
convocatoria acudieron ciento treinta y dos personas,
entre
jóvenes (99), animadores de grupos y catequistas (20) y miembros de la
delegación y de la organización (13).
El
objetivo de estas jornadas era abrir en la Diócesis un
espacio de encuentro para que los distintos grupos de jóvenes de
parroquias, movimientos y comunidades educativas pudieran conocerse y
reflexionar juntos sobre la propia persona (conéctate contigo mismo),
las relaciones interpersonales (conéctate con los demás) y Dios
(conéctate con Dios).
La
experiencia ha sido positivamente valorada tanto por los
participantes,
como por los animadores, como por la propia Delegación. En estas
jornadas hemos podido ver “el rostro joven de la Iglesia”, en palabras
de D. Vicente Jiménez Zamora, Obispo de Santander, que se hizo presente
en el evento el sábado en la oración de la mañana.

Las
jornadas comenzaron el viernes, día 29 de Febrero, a las 20.00h. con la
acogida, juegos de presentación, bailes y oración danzada. Después de
cenar se hizo un juego de rol nocturno por todo el seminario.
En la
jornada del sábado, día 1 de Marzo, se abordaron los temas fundamentales
de las jornadas: el camino hacia el interior y el conocimiento personal,
por la mañana, organizado por la asociación de Juventudes Marianas
Vicencianas.

Por la
tarde se abordó el tema de las relaciones
con
los
demás a través
de diversos talleres que impartían distintas personas y organismos:

Las
relaciones familiares, presentado por
la
Delegación
de Familia;
la
libertad, presentado por
la Delegación
de Pastoral Penitenciaria;
las
relaciones Norte-Sur, presentado
por el Movimiento Scout
Católico de Cantabria;

la
comunicación no violenta, presentado
por el párroco de Soto Iruz, D. Daniel
Gutiérrez;
la
influencia de las
nuevas tecnologías en la
comunicación, presentado
por un joven de la
parroquia de la Anunciación,
D. Francisco
Barrera;
interculturalidad,
presentado por el grupo de jóvenes “Entre amigos”, vinculado a la asociación
Cantabria
Acoge;
los
jóvenes con discapacidad,
presentado por D.
Marcos
Romero,
discapacitado físico, y con la colaboración
material de la
Federación Cántabra
de
Personas con
Discapacidad Física y Orgá nica,
COMCEMFE;
la
vocación,
presentado
por los seminaristas de Corbán;
Y la
amistad y los tipos de personas, presentado a través de una obra de
teatro,
por el grupo interparroquial
de
jóvenes “Oasis”, de la zona
de Cabezón de la Sal.
Por
la noche se trabajó el tema de la relación
con Dios en una gran
vigilia de oración que tenía como elementos centrales algunos de los
encuentros de Jesús con personas que lo buscan. Y se concluyó
el día con una oferta de
espacios para la diversión: película, juegos de mesa, karaoke, baile, y
espacio de oración.

Las
jornadas concluyeron el domingo
con
una Eucaristía
presidida por D. Jesús Casanueva Vázquez, delegado diocesano de
juventud, en la que los
distintos grupos participantes pusieron en común sus reflexiones sobre
lo que habían vivido y aprendido en este tiempo de encuentro.

“Este
encuentro diocesano nos ha servido
para hacer visible el rostro joven de la Iglesia, para descubrir que
Jesús no quita nada y lo da todo, para compartir lo que hacemos y
vivimos en nuestras comunidades. El Señor nos ha dado de su luz para que
podamos vernos, ver a los demás y ver a Dios de un modo nuevo.

Que la
luz de este encuentro continúe brillando en el corazón de los jóvenes
que, dejando
sus cosas y sus comodidades, han respondido a esta convocatoria
realizada en el nombre de
Cristo y sin más pretensión que posibilitar el encuentro con uno mismo,
con los demás y con Dios”.


Estas
y otras muchas
reflexiones se oyeron en los distintos
momentos de la misa de clausura y probablemente sigan resonando en los
corazones de quienes han vivido esta experiencia:
“Lo
esencial
es invisible a los ojos”

“Cada
grupo que ha venido aquí es como una piña. Si los miembros del grupo se
separan, la piña se rompe. Todos los grupos están enganchado a un tronco
común, que es el Señor, que nos hace ser”

“Tenemos que intentar ser más nosotros mismos y tomar conciencia de los
problemas de los demás”.

“Damos
gracias a Dios por las personas que han preparado este encuentro y por
la visita de nuestro obispo D. Vicente”.

“Hemos
descubierto amistad, que tenemos que quitarnos las máscaras, que tenemos
que ser más sensibles a los problemas de los demás…”

Seguro
que esta experiencia ha sido el principio de caminos nuevos que se han
cruzado, de redes que se van tejiendo en las historias de cada joven, de
conocer gente nueva, de reencontrarse con Dios y con la Iglesia.
Ciento treinta y dos jóvenes, este fin de semana, han
dejado que el Señor les abra los ojos, como al ciego del evangelio, para
ver la realidad de una forma nueva.

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