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Adrián Sainz Itúrbide
¿Y tú por qué
no?
¿Cómo es la llamada de
Dios? Pues de muchas formas; a veces te pone mediaciones como puede ser un
sacerdote o un seminarista y otras veces te habla en la voz de la conciencia, y
no solo es el escuchar la llamada sino en darla respuesta y eso se tarda más o
menos y a veces no se da ni respuesta y se pasa de largo.
En mi caso tanto la llamada como la respuesta va surgiendo poco a poco. Siendo
un chaval normal que ha sido monaguillo y después catequista, un domingo se
presenta en la parroquia un seminarista a dar su testimonio y después de misa te
invita a ir al seminario en Semana Santa para conocer a los seminaristas y lo
que hacen, y como no tienes nada que hacer mejor pues vas, disfrutas de la
convivencia con otros jóvenes como tú y de las celebraciones en la Catedral con
el Obispo, y en esa convivencia ya te plantean desde el seminario ¿Y tú por qué
no?
Esta pregunta ya te obliga a reflexionar y te rompe los esquemas que tienes en
la cabeza pues yo tenía claro que en el futuro estudiaría una carrera y formaría
una familia pero a partir de ésta convivencia comencé a plantearme otros
caminos.
De este encuentro entablo contacto con el seminario, voy a algún otro encuentro
o retiro donde siento que Dios me está pidiendo algo más de lo que hago pero
esto no es el sacerdocio; en verano viajo con los seminaristas y un grupo de
jóvenes de la diócesis al encuentro mundial de la juventud en Colonia donde
tengo unas experiencias de Iglesia muy bonitas y gratos recuerdos del encuentro.
Yo sigo estudiando en mi instituto como cualquier joven con miras ya a la
selectividad y a la carrera y vuelvo a la convivencia de Semana Santa donde
vuelvo a disfrutar mucho de la experiencia y donde se me propone comenzar
estudios en el seminario compaginándolos con los estudios universitarios, cosa
que yo acepto pues podía estudiar lo que a mí me gustaba y además probar si lo
mío era el sacerdocio.
Llega el mes de junio y me toca hacer selectividad y esos días me quedo en el
seminario por proximidad con la universidad y ya tiempo atrás llevaba yo
sintiendo algo especial dentro de mí pero no llegaba a entender lo que era pero
en una de las noches de selectividad, en torno al Corpus del año 2006, no pude
dormir, estuve dando vueltas toda la noche y en mi interior resonaba una voz que
me llamaba al sacerdocio. Y ahí sí escuché pero no dije nada.
Luego llegó en verano y con él, el encuentro mundial de las familias en Valencia
y yo participé en él con el seminario menor y aprovechamos el viaje para unirnos
al resto de seminarios menores en un encuentro de una semana en Játiva donde yo
vi clara ya mi vocación al sacerdocio pero no dejé de lado aún el compaginar los
estudios eclesiásticos con la ingeniería de obras públicas.
Y así fue, comencé el curso estudiando a la vez en el seminario y en la
universidad pero fue decisiva mi primera clase en el seminario donde sentí
definitivamente que quería ser sacerdote y Dios me había llamado. A partir de
aquí, fui abandonando poco a poco las clases en la universidad porque no me
sentía a gusto pues en ese momento mi prioridad era estudiar en el seminario y
en diciembre ya tenía claro que iba a abandonar los estudios universitarios pero
dejé pasar las navidades para decirlo en casa y en enero dejé de ir a la
universidad y ya me centré en los estudios de seminario y en mi vocación que es
seguir a Cristo pese a las dificultadas que esto conlleva pero por él merece la
pena y ahora soy feliz preparándome para ser sacerdote el día de mañana en esta
Iglesia particular de Santander para el servicio de la Iglesia universal y la
construcción del Reino de Dios desde aquí que es lo que cuenta al fin y al cabo
y espero y le pido a Dios que esto que ahora siento y deseo se haga realidad en
el futuro y todo el bien que haga sea para gloria suya.
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LA CASA DE ZAQUEO
Cuenta el evangelio que, cuando Zaqueo invitó a Jesús a su casa, Jesús dijo:
"hoy ha entrado la salvación a esta casa".
Esta es la casa de Zaqueo, un lugar donde tú nos puedes contar, a modo de testimonio, cómo entró Jesús en tu vida. Cómo ha sido, cómo es, tu experiencia de Dios.
¿Dónde encontraste a Dios? ¿Cómo es tu relación con Él? ¿Por dónde te lleva y guía tus pasos?
Esta casa de Zaqueo quiere ser un espacio para los testimonios de vida cristiana de jóvenes que tienen a Dios en su casa, como Zaqueo.
Si quieres contarnos tu historia envíanosla a la dirección de la Delegación:
diocesantjoven@ono.com
No publicaremos ninguna historia que no venga firmada por el autor: nombre, apellidos, pseudónimo (si quiere), una dirección de correo electrónico y DNI.
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